Bernie Sanders se prepara para el Supermartes

El próximo martes, 3 de marzo, será fundamental para que se consolide o no el ascenso de Bernie Sanders como candidato por el Partido Demócrata en las elecciones presidenciales de Estados Unidos, que se celebrarán, exactamente, nueve meses después, el 3 de noviembre.
El ganador de las primarias se enfrentará, salvo sorpresas de última hora, al actual presidente del país, Donald Trump. Sanders aún tiene que salvar grandes obstáculos como la poderosa campaña del magnate de la comunicación, Michael Bloomberg. El multimillonario supera, en medios económicos, no solo al resto de aspirantes a encabezar la candidatura demócrata sino, incluso, al mismísimo, Donald Trump.

Pepa Martorell


Está claro que las primarias demócratas enfrentan a todos los poderes fácticos presentes o no en la escena política de Estados Unidos pero sobre todo marcarán un antes y un después si, finalmente, es Sanders el elegido. Bernie Sanders es un socialista que aspira a conseguir el estado del bienestar en su país, pero el senador de Vermont tendrá que ganarse primero la confianza de los suyos y después la del resto.

Not me. Us. son las tres palabras del lema de campaña de Sanders que evocan claramente el carácter social de las políticas con que este demócrata neoyorquino aspira a conquistar la Casa Blanca. Nació en Brooklyn en 1941 y a sus 79 años sigue en la brecha, más activo que nunca, dispuesto a romper barreras y a abrir nuevos horizontes en la política de un país que ha mirado de reojo los avances sociales en materia de sanidad, de derechos laborales o de la implantación de medidas para que la Universidad sea más asequible para todos.

American dream de Sanders

Este es el american dream que Sanders quiere hacer realidad y en esta aspiración de cambiar la vida de muchos estadounidenses cabe, una redistribución de la renta más equitativa,  una sociedad que respete plenamente los derechos del colectivo LGTB y, naturalmente, que desde la administración se impulsen acciones dirigidas a frenar el cambio climático.

Es decir, el senador de Vermont está comprometido con la defensa de las libertades y de los derechos civiles. Este empeño, no es menor, en el plano de la política exterior que desde su punto de vista es inadecuada; Sanders aporta un background parlamentario muy claro en este sentido; de hecho, se opuso con todas sus fuerzas a la guerra de Irak.

Este perfil, con un claro componente social y un carácter empático, no es casual, se ha gestado casi desde la cuna. La familia del padre de Sanders fue asesinada en el Holocausto; su padre era un inmigrante judío de Polonia; del mismo modo, su madre aunque nació en New York era también hija de inmigrantes judíos.  En casa escuchó y vio a sus padres defender el New Deal y apoyar las políticas socialdemócratas de Roosvelt.

Por ello, resulta tan cercano al ciudadano de a pie y tan sensible a todo aquello que ocurre fuera de las fronteras de Estados Unidos.  En esta línea, es  muy interesante recuperar una declaración de Sanders publicada en enlacejudio donde él explica cómo surgió su interés por la política, de una forma, tan descriptiva como visceral.  “Un tipo llamado Adolf Hitler ganó unas elecciones en 1932… Y 50 millones de personas murieron como resultado… Lo que aprendí desde muy pequeño es que la política es, de hecho, muy importante”, Bernie Sanders, dixit.

Supermartes

Aquello que aprendió desde “muy pequeño” le  ha llevado a estar descontando las horas en espera de un Supermartes que cambiará para siempre su futuro,  el de Estados Unidos y el del mundo porque su forma de observar la realidad es tan integradora como afín con lo que ocurre en el planeta Tierra. Nunca antes un político había tenido el tesón, la audacia, la inteligencia y la sensibilidad que tiene el senador de Vermont. Atesora en su haber inmaterial, algo tan auténtico y difícil de definir que le infunde un discurso brillante, directo y sencillo. Su dialéctica tiene la capacidad de seducir a un auditorio harto de escuchar palabras vacías que, por contra, Sandres llena de contenido.  A pocas horas de saber que ocurrirá el 3 de marzo, el incombustible senador de Vermont, desde su cuenta de Twitter, al tiempo que fundamenta su campaña en las primarias, combate los argumentos de Donald Trump. Y se pregunta porque el actual presidente de los Estados Unidos “piensa repetidamente que los hechos científicos son engaños”.

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